El nazismo nació con Hitler como líder en los años 30 en Alemania…y continúa hoy día en la forma de los mal llamados “nacionalismos cristianos” en muchas partes del mundo. Digo mal llamados porque en realidad no son nada más que cultos que buscan tiranías político-religiosas y que nada tienen que ver con el Cristianismo original de Jesús de Nazaret. En su afán de dominar al mundo, Hitler y lo que parecía toda la población alemana (con notable excepciones) invadieron al principio Polonia y Checoslovaquia, iniciando la 2a Guerra Mundial, con consecuencias nefastas para el mundo entero. Hitler no se detuvo hasta que las fuerzas aliadas en 1945 ocuparon Alemania, lo que lo llevó al suidicio y a su extinción, pero su presencia continúa en los anales de la historia. La ideología Nazi sigue viva y activa en el mundo, especialmente entre los adeptos al antisemitismo y a la supremacía de la raza blanca.
Desde entonces, en los EE.UU. ha habido brotes de nacionalismos extremistas, pero no fue sino hasta el 2016 con la llegada del nefasto y corrupto “presidente” tRump (t minúscula a propósito) apoyado por su movimiento MAGA. MAGA es la abreviación de un eslogan copiado literalmente del Nazismo alemán – Make America Great Again y adoptado por muchos electores de ambos bandos, ruso y fascista / nazista, y que el movimiento extremista nacionalista cristiano estadounidense adoptara también. Este movimiento se desató durante las elecciones de 2016 y, como caja de pandora, el monstruo salió con toda su fuerza esparciendo las fuerzas demoníacas que amenazan la estabilidad de la democracia en este país.
tRump, utilizando una retórica populista y con un lenguaje sucio, vulgar y desenfrenado y sin tapujos, indujo a los MAGAs a que se sintieran identificados con él. tRump no solamente se ha dado a la tarea de insultar, denigrar y amenazar a todo aquél que se coloque en su camino de hambre y poder narcisista además de maligno, sino que también ha atentado contra la democracia directamente, animando a sus secuaces y seguidores a asaltar el Congreso del país el 6 de enero de 2021 para detener el proceso normal de calificación de votos y transmisión pacífica de mando que lleva una tradición histórica de más de dos siglos. De hecho, muchos de los terapistas, psicólogos y psiquiatras han catalogado a tRump como un narcisista maligno, debido a los comportamientos y demostrados y a la innumerable cantidad de mentiras (más de 30,000 –treinta mil– en su período presidencial, según algunos autores) a lo largo de su nefasta carrera política. Y cada vez sus posiciones tiránicas empeoran con los años. Ultimamente, ha exhibido síntomas de confusión mental en sus arrebatos de estupidez e ira durante sus discursos populistas, confundiendo al ex-presidente Obama y a G. W. Bush, lo que ha llevado a la conclusión de que puede estar padeciendo de síntomas tempranos de demencia senil, de los que sufrió su progenitor.
tRump ya ha sido hallado culpable de varios cargos acusatorios (indictments en inglés) hasta el momento presente (Octubre 2023) — uno en un caso civil en el que fue declarado culpable por abuso sexual por un jurado por la Corte del Estado de Nueva York, y otro en el que se le acusa de 37 cargos entre los que destacan obstrucción de justicia por posesión de documentos gubernamentales y militares secretos y clasificados por negarse a devolverlos y otras violaciones de la ley de la Ley Contra Espionaje.
Más recientemente, tRump ha recibido cargos legales en el Estado de Georgia, en los que se le acusa de interferir en las elecciones presidenciales en ese Estado, junto con 19 co-conspiradores bajo la Ley RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act). Otros son cargos acusatorios introducidos en Washington, DC por parte de fiscal especial Jack Smith del Departamento de Justicia de los EE.UU por su papel en la conspiración de subversión en contra de la democracia estadounidense, a saber: cargos por fraude en contra del gobierno, conspiración para privar votantes de sus derechos civiles, y dos cargos por obstrucción de procedimientos electivos en el Congreso.
Por si eso fuera poco, además, tRump fue impugnado (del inglés impeached) DOS veces por el Congreso de EE.UU. convirtiéndose en el primer presidente de ese país castigado con fuertes reprimendas administrativas por delitos cometidos en el desempeño de sus funciones.
Realmente es imposible encontrar en toda la historia de ese país norteamericano a un presidente que haya sido castigado por delitos de corrupción tan alta, CUATRO veces. Y todavía hay varias juicios e investigaciones legales del tipo prosecutorio pendientes: una por tratar de presionar a agencias y funcionarios del Estado de Georgia para que cambiasen los resultados electorales federales en ese estado; otra por organizar e instagar a una multitud de sus simpatizantes a atacar el Congreso y detener la certificación del conteo de votos en las elecciones federales con armas y luchar por impedir el procedimiento administrativo necesario para la pacífica transmisión de mando al presidente electo Joe Biden.
Una de las peores estratagemas de los MAGAs ha sido desacreditar el proceso de las elecciones libres y abiertas de los EE.UU. al que tildan de fraude electoral cada vez que les conviene cuando pierden las elecciones, sean estatales o federales, socavando la confianza del electorado en todo tipo de elecciones en procesos democráticos.
Es importante destacar que los grupos insurgentes terroristas MAGA ahora ocupan posiciones importantes y respetables en el Congreso y en lugar de dedicarse a crear leyes para el beneficio del pueblo estadounidense establecido en la Constitución, se han dado a la tarea de atacarlo a cada paso, para favorecer a los millonarios y billonarios que sustentan el poder económico de ese país, además de atacar los derechos fundamentales de salud de la mujer (aborto y accesso a anticonceptivos) y de las minorías sexuales y raciales. Actualmente le han declarado la guerra a todo lo que concierne a los derechos de los transexuales, así como también galopantes restricciones para impedir el acceso al voto.
Esta obstrucción político-congresista ha convertido al Poder Legislativo de la Unión Americana en una institución mayormente paralizada, que no funciona para lo que fue consagrada en la Constitución de ese país.
Los MAGAs, al igual que su líder ciego y sin rumbo democrático, ahora apoyan a los tiranos del mundo entero, ya que tRump se ha dado a la tarea de ensalzar a los tiranos más viles del mundo, entre ellos, Vladimir Putin, el invasor de Ucrania, y Kim Jung Un de Corea del Norte.
Los MAGAs ahora han catalogado a tRump “el escogido de Dios,” el título mesiánico perteneciente a Jesucristo. Los evangélicos extremistas adherentes del moviemiento de supremacía de la raza blanca como el KKK, The Proud Boys, The Oath Keepers, etc. que quieren implantar violentamente una teocracia en los EE.UU. lo han seguido ciegamente. En realidad tRump tiene un mayor parecido con la figura del Anti-Cristo que con la del Salvador de la Humanidad. Esto llama a la reflexión, al darse cuenta de que lo que realmente está en juego es la existencia de un culto a un personaje y a una forma de gobierno que atenta directamente contra la democracia en todo el mundo.
La mayoría de los estadounidenses son personas que aman la democracia y los sistemas democráticos occidentales. Pero hay un movimiento de unos cuantos millones de estadounidenses que han sido víctimas de unos “líderes” del Partido Republicano que se han dado a la tarea de implantar una cultura enajenada a base de mentiras y tergiversaciones deliberadas, auspiciadas por el canal de cable Fox News y algunos otros medios de comunicación y de redes sociales. La mejor manera de referirse a este fenómeno es el movimiento post-truth (posterior a la verdad) el cual está mermando las instituciones democráticas de los EE.UU a todo nivel.
Es lamentable ver cómo las agencias gubernamentales encargadas de la administración de justicia, ley y orden están siendo socavadas y atacadas por los mismos líderes MAGA del Congreso cuando no les conviene que los criminales de cuello blanco entre sus rangos sean investigados, acusados de delitos y sentenciados a prisión o a castigos penales de algún tipo. Pareciera que estas falsedades diseminadas a diestra y siniestra ya se han implantado en los cerebros MAGA como hongos malignos que destruyen las pocas capacidades de raciocinio de estas gentes.
Realmente es un hecho desafortunado y triste que la nación que una vez ayudó al mundo a librarse de una amenaza global como lo fue el nazismo alemán –con el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial– esté pasando por una crisis democrática tan honda y tan dañina como la de los tiempos presentes. Esperamos que ante tantos ataques en muchos frentes los EE.UU. pueda salir adelante con sus instituciones democráticas fortalecidas y renovadas después de esta serie de crisis violentas en su contra. La tarea de salvar la democracia estadounidense es una tarea ardua, difícil, y peligrosa, pues las masas MAGA están armadas, organizadas en milicias paramilitares, que ya tienen un antecedente en el ataque al Congreso del 6 de enero, 2021. Afortunadamente, más de 1,000 insurreccionistas han sido procesados en los tribunales y sentenciados a prisión con diferentes tipos de penalizaciones y castigos de años en prisión. Varios de los miembros del grupo terrorista Proud Boys han recibido sentencias relacionadas con sedición y traición a la patria. Esperamos que el Presidente Biden y su gobierno pueda poner en práctica y establecer protecciones a todo nivel para evitar el colapso de las instituciones democráticas en los EE.UU.